lunes, 27 de septiembre de 2010

La Huelga General: Una enmienda de totalidad frente al giro antisocial del Gobierno


Ya sabemos lo que vale la palabra del presidente del Gobierno. ¿En qué quedó aquello de la salida social a la crisis? ¿En que quedó el requisito de la concertación social para cualquier reforma laboral? Dijo que no cambiaría. Pero La Moncloa y el poder financiero le han cambiado. Al final, se ha convertido en el cirujano de guardia de los mercados con su ataque a los derechos de los trabajadores y al Estado del bienestar. El que se reclamaba de lo social ha pasado a ser el campeón de las políticas más antisociales. Su reforma es un ataque a los trabajadores y una traición a sí mismo. Con la huelga general del 29-S, Zapatero ha entrado a formar parte del mismo club neoliberal que sus predecesores, González y Aznar.
Con su bandazo y la renuncia a las políticas sociales para salir de la crisis, el Gobierno pierde confianza a raudales y después de romper con la izquierda política rompe con los trabajadores y los sindicatos.
El Gobierno ha sacado adelante la reforma laboral únicamente con el apoyo del Grupo Socialista y la abstención pactada con el centro-derecha nacionalista. El Partido Popular endureció la reforma con sus enmiendas y no la votó en aras de una mayor dureza y del desgaste político del Gobierno.
Contrariamente a lo que ocurrió en la primera legislatura 2004-2008, el Gobierno ha cortado los puentes con la izquierda sindical y política, y se ha entregado con armas y bagajes en manos de la derecha. No olvidemos que el Gobierno elaboró ese paquete de medidas pensando en pactar con la derecha parlamentaria, aunque esta ha demostrado que es insaciable. Tampoco es casual que la CEOE haya puesto en sordina su habitual griterío. Su silencio es la mejor prueba de que el Gobierno le hace el trabajo sucio y ha cedido a sus cantos de sirena.
En el Parlamento, el polo de izquierdas se ha opuesto radicalmente a esa política junto a Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds, Esquerra Republicana, Nafarroa-Bai y Bloque Nacionalista Galego han sido firmes y coherentes en su apoyo a los sindicatos, en la resistencia a los recortes sociales y en la presentación de alternativas económicas, energéticas, industriales, financieras y fiscales. Por su valor simbólico, cabe igualmente destacar el voto del diputado Antonio Gutiérrez, contrario a la reforma, en un claro desmarque del Grupo Socialista al que pertenece como muestra también del malestar creciente de sectores del PSOE con la deriva de su Gobierno.
Los diputados del polo de izquierdas haremos huelga el 29-S, estaremos con los trabajadores en esta gran jornada de movilización.
El Gobierno ha hecho caso omiso a las mociones aprobadas por el Congreso de los Diputados contra la congelación de pensiones, con la única oposición del Grupo Socialista. Tan solo a propuesta de IU se aprobó una prórroga de seis meses de la ayuda de 426 euros mensuales a los parados que agoten el subsidio, aunque posteriormente el Gobierno recortó el alcance de esta medida.
El decretazo contra el déficit, que provocó la huelga de la Función Pública el 8-J, bajó el sueldo a los médicos, enfermeras y auxiliares que cuidan nuestra salud; a los maestros que educan a nuestros hijos; a los trabajadores sociales; a los policías que velan por la seguridad ciudadana, a los empleados que garantizan los servicios públicos, a todos cuantos sostienen el funcionamiento del Estado del bienestar. Pero lo peor es que el PSOE abona el prejuicio frente a lo público como sinónimo de privilegio y despilfarro. El recorte a los funcionario ha sido también el pistoletazo de salida para la congelación de los salario del conjunto de los trabajadores.
La dureza de la reforma laboral, unida al Plan de Ajuste económico, a la privatización de las Cajas de Ahorro, al recorte del salario de los empleados públicos y al ataque a las pensiones, significa quebrar el Diálogo Social asunción por el Gobierno del programa conservador de salida a la crisis y configura la mayor agresión a los derechos de los trabajadores desde el retorno de la democracia, hace ahora 32 años.
La reforma facilita y abarata el despido, incrementa la precariedad y la temporalidad, debilita la negociación colectiva, refuerza el poder arbitrario del empresario, cercena los derechos de los trabajadores y legaliza las agencias privadas de colocación, introduciendo el ánimo de lucro en la intermediación laboral.
Estamos ante una reforma, contraproducente e injusta, que machaca a los de siempre y nada exige a los banqueros, a la gran patronal y a las rentas más altas. Una contrarreforma que anula cualquier expectativa de cambio del modelo de desarrollo precario, especulativo e insostenible que ha provocado la crisis.
La Huelga General será una enmienda de totalidad frente a la política del Gobierno
Los trabajadores van a la huelga de cuerpo entero, y con la cabeza fría. Frente a la presión de los mercados, tienen todo derecho a presionar al Gobierno. Para tumbar la contrarreforma laboral, para que el Gobierno rectifique y vuelva a la mesa de negociación. Para que a los trabajadores en paro que agoten la prestación no les falte protección por desempleo, evitando que se deslicen hacia pobreza y la exclusión social. Para que el Estado no se someta a los mercados. Para que Europa no legitime la limpieza étnica con la expulsión de colectivos como los gitanos.
Frente al intento de desmontar el modelo social y el Estado de bienestar, los sindicatos son más necesarios que nunca. Por eso la derecha mediática y política ataca la huelga y sus convocantes. Por eso el PP arremete contra los delegados sindicales para quebrar su resistencia, recurriendo incluso a campañas difamatorias. La derecha quiere la derrota del Gobierno y además la derrota de la izquierda, doblegando a los sindicatos y con ellos acabando con la esperanza de otra política frente a la crisis. Es la hora de expresar nuestro apoyo al sindicalismo, para que las 5 medidas sean reversibles.
El día después
Nos preguntan por el día después de la huelga. Siempre es fácil predecir lo que va a pasar una vez que ha ocurrido. Podemos vaticinar que el conflicto será largo y tenso. El Gobierno prepara una nueva vuelta de tuerca con la reforma de las pensiones y los Presupuestos Generales del Estado para 2011.
La reforma
La reforma de las pensiones, con la congelación de las actuales y el recorte de las futuras, con la propuesta de prorrogar la edad de jubilación hasta los 67 años y ampliar los períodos de cotización, perjudicará sobre todo a los jóvenes, a las mujeres, a los precarios y a los mayores en paro.
Pero el 29-S comienza el pulso de verdad. La Huelga será un éxito y tendrá rentabilidad social, tarde o temprano, y los trabajadores recogerán su cosecha, como la recogieron en todas las huelgas generales anteriores frenando parte de las medidas y haciendo girar el gasto social . Así ocurrió tras el 14-D, y así sucederá después del 29-S. El Gobierno que cedió ante el poder financiero, también ha cedido ya en parte ante la protesta de los Ayuntamientos, o de las CC.AA con la revisión del plan de Infraestructuras o la flexibilización del crédito.
La resistencia frente a la injusticia y la lucha por el cambio alternativo siempre tienen premio. La apatía y la resignación aceptan la derrota, el silencio de los corderos.
Nuevos horizontes, nuevas políticas
No renunciamos a la exigencia de nuevas políticas. Para distribuir de forma equitativa el esfuerzo solidario que toda la sociedad debería realizar para fomentar el empleo y reforzar los servicios públicos.
Las reformas impuestas por decreto desvían la atención sobre las tareas pendientes: la falta de una política industrial, la mejora de la formación de los trabajadores, la innovación en los procesos productivos, la precariedad del mercado laboral y de las políticas sociales.
El agotamiento del modelo de crecimiento de nuestra economía y la propia crisis económica mundial evidencian la necesidad de nuevas políticas no sólo para mitigar los efectos de la recesión económica, sino para promover la transición hacia un modelo productivo más diversificado, eficiente y sostenible.
Para salir de la crisis, es prioritaria la reconstrucción fiscal que garantice la suficiencia en los ingresos, como es urgente favorecer el acceso al crédito de los ciudadanos, los Ayuntamientos y las pequeñas y medianas empresas, y emprender una reforma energética con mayores cuotas de energías limpias y renovables.
No estamos condenados a escoger entre Guatemala y Guatepeor. Entre la melodía del Gobierno y la más estridente del PP, entre la anorexia a la que nos somete el Gobierno y la hambruna del PP. Existe una salida social a la crisis, que ni siquiera se ha explorado, una salida que reconstruya nuestra fiscalidad, que mantenga la iniciativa pública, que tenga por prioridad el empleo y no el déficit, una iniciativa que cuente con el acuerdo laboral y no con la imposición unilateral.
Pero para ello también la izquierda alternativa debe moverse. Moverse con la Huelga General y moverse también para dar un sentido político a la contestación social en España pero también en el conjunto de Europa. Ante la Enmienda de totalidad que impone la Huelga General es necesario elaborar con toda la izquierda un texto alternativo. Un texto alternativo cuyo corazón social necesitaba también de la aportación de todos los colores de la izquierda (el ecopacifismo, el feminismo, el federalismo).La Huelga General debe ser también un paso en las reconstrucción de la izquierda europea.
Gaspar Llamazares es diputado de Izquierda Unida en las Cortes.

Extraido de "SIN PERMISO"

domingo, 26 de septiembre de 2010

ZAPATERO DICE...




A España le conviene una reforma de las pensiones. "podemos hacerla ahora o esperar a que dentro de 10 años tengamos problemas", ha avisado. Si se hace ahora se realizará de una forma "tranquila" y "con consenso", con la garantía de que de aquí a 30 años seguirá habiendo pensiones, ha opinado, tras lo cual ha expresado que "va a haber muchas más personas que van a ingresar en el sistema de pensiones y van a vivir muchos más años con una pensión mucho mejor", de lo que ha deducido que "como los números son los que son, tenemos que hacerla".

RAZONES PARA UNA HUELGA


En mayo del 68, un grafiti en una calle de París recogía un antiguo proverbio oriental: "Cuando el sabio señala la Luna, el ingenuo mira el dedo". Los jefes de Estado y del Gobierno en el último Consejo Europeo han hecho de ingenuos discutiendo si la comisaria de Justicia había estado más o menos acertada y olvidándose del verdadero problema: la postura racista del Gobierno francés. Ante la huelga, parece que todos nos hemos convertido en ingenuos; mirando el dedo, nos enfrascamos en una discusión bizantina acerca de si los sindicatos son mejores o peores o actúan bien o mal, como si la huelga se hiciese a favor o en contra de las organizaciones sindicales. Miramos el dedo y nos olvidamos de la Luna.

La Luna se encuentra en la enorme injusticia que representa el hecho de que terminen soportando el coste de la crisis los que no la han causado y tampoco se han beneficiado de los años de bonanza. Hay que mirar a un Gobierno que ha estado presto en confesar el credo marxista, pero el de los hermanos Marx- "Estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros"-y a defender estos otros-abaratando el despido, flexibilidad laboral, reforma (léase, reducción) de las pensiones- se ha dedicado con el mismo entusiasmo que había defendido los contrarios.

La razón de la huelga se localiza en una clase empresarial que se apodera de las ganancias en los momentos de prosperidad; pero huye de cualquier riesgo y se niega a soportar los costes en las épocas de crisis; que no busca ser competitiva mediante el incremento de la productividad, sino reduciendo más y más los costes laborales y los impuestos; que primero pide que se le permita la contratación temporal, para más tarde aducir la dualidad del mercado con el fin de convertir todos los contratos en precarios.

Los motivos de la huelga se hallan en la política económica aplicada, primero, por los Gobiernos de Aznar y, más tarde, por los de Zapatero, que han convertido el sistema fiscal español en el más regresivo de Europa y han permitido que las entidades financieras engañasen a los clientes y creasen la burbuja inmobiliaria. Hay que señalar a la Unión Monetaria que, asentada en los principios del neoliberalismo económico, hace imposible el Estado social e incluso la democracia, y hay que apuntar a lo que llaman globalización, que únicamente es la supremacía del capital sobre el poder político. Dejemos de mirar el dedo y fijémonos en la Luna.

JUAN FRANCISCO MARTÍN SECO. Economista. Del Consejo Editorial del Público.

martes, 27 de julio de 2010

HAY QUE ASEGURAR EL ÉXITO DE LA HUELGA GENERAL



Si el llamamiento a la Huelga General del 29 de septiembre fracasa, no serán exclusivamente los dos grandes sindicatos mayoritarios convocantes los que paguen las consecuencias. El resultado y el seguimiento de la Huelga y la participación en las movilizaciones programadas, constituyen la primera gran prueba de fuego de la resistencia de los trabajadores ante la ofensiva de la oligarquía financiera contra los derechos laborales y sociales. Y determinará, en gran medida, el avance de la política de recortes y el ritmo y la profundidad de las contrarreformas antiobreras y antipopulares.
Por eso se equivocan los que, ignorando la magnitud de los cambios que se están produciendo y ajenos a las consecuencias sociales y políticas de la cada vez más profunda e irreversible crisis del capitalismo monopolista agonizante, mantienen el mismo discurso rutinario de denuncia del sindicalismo pactista de Comisiones y UGT, que durante los últimos decenios han sido en el Estado español el vehículo y el garante de la política de “cohesión social”.
Ciertamente no por su propia voluntad, sino por designio inexorable de los monopolios financieros, que han decidido que ya no están interesados en mantener la “paz social” y por consiguiente ya no los necesitan, los grandes sindicatos de la negociación y los pactos, tal como los hemos conocido hasta hoy, están acabados.
Nadie sabe si sobrevivirán a la programada desaparición de la negociación colectiva, la irrelevancia de los convenios, la desjudicialización y la mercantilización de la relación laboral, que pasará a ser individual y contractual.
Y, sobre todo, son imprevisibles las consecuencias que en esos inmensos aparatos burocráticos producirá el fin de las subvenciones y de las horas sindicales. Así como el efecto demoledor de la nueva legislación restrictiva sobre la actividad sindical en las empresas, los recortes de derechos de los Comités y la separación de las elecciones sindicales del sistema democrático institucionalizado.
Muchos dirigentes sindicales sueñan todavía, a pesar de todo, en que la crisis se superará, la economía y el empleo recuperarán el pulso y su maravilloso mundo de agentes sociales, de liberados y de imprescindibles interlocutores de la patronal y el gobierno, volverá renovado y con nuevos brillos burocráticos.
Pero se equivocan lamentablemente. La oligarquía financiera ya ha decidido, con carácter inmediato e irrevocable, botarlos a la basura como pañuelos usados. De tal manera que sólo les quedan dos opciones: transformarse en un instrumento combativo de la Resistencia Popular contra la ofensiva del capitalismo, y convertirse de garantes de la cohesión social en vehículos de la conflictividad propia de la nueva época, o desaparecer.
Y este derrumbe del sindicalismo institucionalizado, subvencionado, representativo y negociador afectará a todos los sindicatos sin excepción. Y no sería extraño ver como caen, en primer lugar, algunos de los más “revolucionarios”, “asamblearios” o “nacionalistas”, a pesar de sus furibundos y reiterativos ataques verbales contra las políticas reformistas de los mayoritarios Comisiones y UGT.
Todos estos cambios, que se precipitan rápidamente en la medida en que se deterioran las condiciones de vida de los trabajadores, aumenta el desempleo y bajan los salarios, y se destruyen y privatizan los servicios públicos y las prestaciones sociales, obligan a los sindicatos, en paralelo con el ya iniciado proceso de la unidad de acción de los partidos políticos de la izquierda anticapitalista, a trabajar decididamente por la Unidad Sindical como medio de reforzar la capacidad de los trabajadores para frenar la ofensiva de los monopolios financieros, y para frustrar los planes de los oligarcas de hacer pagar al pueblo las consecuencias de la crisis económica que ellos han provocado.
Y ese proceso de Unidad Sindical, tan necesario e inevitable como el de la unidad política, se concreta y se materializa hoy en el llamamiento a la Huelga General del 29 de Septiembre.
Todas las fuerzas y todos los recursos deben agruparse y concentrarse sobre el objetivo de asegurar el éxito de la Huelga. No caben excusas ni reticencias. Todos los partidos de la izquierda anticapitalista, todos los sindicatos mayoritarios o minoritarios, sectoriales o de empresa, todas las asociaciones y colectivos populares, como representantes en los distintos niveles de la lucha y de la resistencia de los trabajadores, los pensionistas, los autónomos y los pequeños empresarios, han de reunir y sumar obligatoriamente sus capacidades de propaganda, de agitación y de movilización para demostrar que el pueblo está unido y organizado para enfrentar, con firmeza y decisión, las agresiones a sus derechos y los recortes salariales y sociales.
Nadie puede quedarse atrás. Ningún grupo ni colectivo que se reclame de izquierdas y que presuma de defender los intereses de los trabajadores puede, bajo ningún pretexto, mantenerse al margen o a la expectativa, observando pasivamente los acontecimientos.
Ahora, más que nunca, la capacidad de Resistencia del pueblo depende de la Unidad en torno al objetivo inmediato de asegurar el éxito de la Huelga General del 29 de Septiembre, que marcará el inicio de una época de conflictos laborales y sociales y caracterizada por la lucha de clases abierta, directa y cada vez menos pacífica, de los trabajadores unidos y organizados contra el sistema capitalista moribundo y por la construcción de la nueva sociedad socialista.
(*) Pedro Brenes es Secretario General del Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias (PRCC)

domingo, 25 de julio de 2010

ADMITIDO A TRAMITE POR VULNERACIÓN DE DERECHOS FUNDAMENTALES LAS MEDIDAS DEL GOBIERNO DE LA COMUNIDAD DE MADRID SOBRE REDUCCIÓN DEL GASTO EN EDUCACIÓN

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid, ha admitido a trámite el recurso contencioso administrativo por vulneración de derechos fundamentales, interpuesto por la FE.CC.OO.- Madrid, contra las medidas adoptadas por el Gobierno de la Comunidad de Madrid sobre la reducción del gasto público en los presupuestos de educación madrileño.

El Alto Tribunal considera que existen indicios para entender que ha existido una vulneración del derecho fundamental a la libertad sindical, por cuanto no ha existido negociación, ni consulta ni tan siquiera una mera información.

Igualmente, existe una notable violación del principio fundamental de igualdad ante la ley, artículo 14 de nuestra Constitución por reducir únicamente el gasto público en educación, cuando la Comunidad utiliza los fondos públicos para otros menesteres: por ej. : una piedra en la futura ciudad de la justicia, sin embargo con estas medidas reduce la formación de los docentes, suprime las licencias por estudio, reduce a un 65% las licencias sindicales, suspende una paga adicional de incentivos para la jubilación anticipada docente y suspende el pago de vacaciones para el funcionario interino, no pudiendo suplantar a una norma con rango de Ley, como es el EBEP, que ha establecido el deber de negociar con carácter previo estas condiciones de trabajo.

No existe urgente y extraordinaria necesidad, por cuanto esta necesidad debe venir referida, no en una justificación genérica y abstracta, vinculada a la necesidad de tomar medidas de ajuste presupuestario ante la crisis, sino al cumplimiento del deber de negociar estas medidas con las organizaciones representantes de los trabajadores de la enseñanza.


Gabinete Jurídico
Federación de Enseñanza de CC OO de Madrid

jueves, 15 de julio de 2010

VA A SER QUE LA HUELGA NO ES POR DINERO

“Los empleados de Metro tienen que ser solidarios con el resto de empleados públicos y con muchísimos de empresas privadas que se aprietan el cinturón.” -Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid-

Ya sabíamos que los trabajadores de Metro son unos privilegiados y unos insolidarios. Ahora además sabemos que son unos tacaños, y por si fuera poco también unos tontos que no saben ni sumar. Nos lo ha descubierto Esperanza Aguirre, que tras echar la cuenta de la vieja se sorprendió por el rechazo de la última propuesta de la empresa: una bajada de sueldo del 1,5%. Según Aguirre, supondría menos de 30 eurillos mensuales (¡tacaños!), frente a los 100 euros por día de huelga que dejan de cobrar (¡tontainas!).
Claro que cabe otra posibilidad: que los trabajadores de Metro no sean ni tacaños ni tontos, porque en realidad lo importante no es que sean 100, 30 ó 2 euros, sino el hecho central: el incumplimiento del convenio colectivo.
El argumento de Aguirre es reversible: si le damos la vuelta, podríamos preguntarnos cómo es posible que la empresa prefiera un conflicto laboral a cambio de ahorrarse sólo un 1,5% de gasto salarial que bien podrían sacar de otra parte (como de hecho proponen los trabajadores). De modo que para Metro, y para Aguirre, lo importante tampoco son esos 30 euros por barba.
Como temen los trabajadores, la ruptura del convenio sería un peligroso precedente, pero sobre todo echaría por tierra un elemento central de las relaciones laborales. Firmar un convenio suele costar sudor y lágrimas, y los trabajadores hacen sus propias renuncias para llegar a acuerdo. Si ahora queda en papel mojado, aunque sea por 30 euros, con qué ánimo negociarán el próximo. Más en un momento como éste, en que hay una ofensiva ideológica contra la acción sindical y los convenios colectivos, que puede acabar contagiándose a la reforma laboral que salga del Congreso.
La que no es tonta, ya lo sabemos, es Aguirre. Para ella lo de menos es recortar un 5% o un 1,5%. Lo importante es no perder este pulso, no mostrar debilidad. Y sabe que, con servicios mínimos de “normalidad absoluta”, y el verano por delante, el tiempo juega a su favor y presiona contra los trabajadores. Salvo que éstos no se sientan solos. ¿Quién tiene que ser solidario con quién?

FUENTE: El público. http://blogs.publico.es/trabajarcansa/2010/07/15/va-a-ser-que-la-huelga-no-es-por-dinero/

CAJA DE RESISTENCIA PARA LOS TRABAJADORES/AS DE METRO

Sabéis que el 24 de junio iniciamos un período de movilizaciones contra la ley 4/10 de la Comunidad de Madrid. Éramos conscientes de que el enemigo es duro y el conflicto va a ser largo. En la reunión del Comité de Huelga celebrada ayer a las 7 h., se aceptó llevar a la Asamblea de Trabajadores la propuesta de crear una Caja de Resistencia para paliar, en la medida de lo posible, el desgaste económico que se está sufriendo por parte de muchos trabajadores. Esta caja sería gestionada por los cinco sindicatos que estamos representados en dicho Comité. Se va a abrir una cuenta en una entidad bancaria (que por supuesto no va a ser Caja Madrid, de donde se ha pedido a los trabajadores de Metro que retiren su nómina dada la implicación que tienen con la Comunidad), a nombre de varios de los integrantes del Comité.

La propuesta fue aceptada por mayoría en la Asamblea de Trabajadores.Desde esta sección te pedimos que, si te parece oportuno y te es posible, colabores en mantener la resistencia ante el avasallamiento que desde la Comunidad de Madrid se está haciendo a la negociación colectiva, pisoteando nuestro Convenio.
También pedimos a l@s trabajador@s que colaboren con nuestro boicot a Caja Madrid, si es que tienes alguna relación con ellos. Así como que difundas este mensaje a todos los contactos que te parezcan oportunos.
El número de la cuenta (BBVA) es 0182-4063-30-0201546946.
Salud.

viernes, 9 de julio de 2010

Ruanda: La ONU promueve una gran farsa

La ONU elige a Paul Kagame, “el mayor criminal en activo”, junto a Zapatero, al frente de la lucha contra la pobreza, como ejemplo y modelo para el mundo.
El próximo 16 de julio Paul Kagame, presidente de Ruanda, visitará España invitado por José Luis Rodríguez Zapatero, para preparar la cumbre sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que tendrá lugar en septiembre de 2010 en la sede de Naciones Unidas (ONU). Zapatero ha sido designado como presidente del grupo internacional que impulsará el efectivo cumplimiento de los ODM y el copresidente, en representación de los países en desarrollo, será Paul Kagame, actual presidente de Ruanda.
Tanto esta designación como la aceptación, invitación y recepción española a Paul Kagame, es una gravísima falta de respeto al pueblo ruandés, al pueblo congoleño, a los españoles asesinados, a la Justicia española, a la paz y estabilidad mundial así como a la propia “institución” de la Organización de Naciones Unidas.
Desde los Comités de Solidaridad con África Negra (UMOYA) os pedimos que avaléis la petición de que el presidente Zapatero cancele la visita de Paul Kagame a España, no se reúna con él, escuche a los familiares de los nueve ciudadanos españoles asesinados, colabore con la justicia española, reclame la paz en la Región de los Grandes Lagos y solicite a las Naciones Unidas, como institución garante de la paz y los derechos humanos, que presione al Gobierno ruandés para que cese en su sistemática violación de los derechos humanos y en sus continuas agresiones al Congo, y lo basamos en los siguientes argumentos:
Desde que Paul Kagame accedió al mando del grupo militar FPR en 1990 y luego a la presidencia de Ruanda en 1994, el conflicto armado por él promovido ha causado la muerte violenta de 5 millones de congoleños y 2 millones de ruandeses, siendo el conflicto más grave y mortífero tras las dos guerras mundiales... Y lo más grave y sorprendente: estas cifras han pasado desapercibidas para la comunidad internacional y los medios de comunicación.Constatamos que la principal causa generadora de este conflicto es el saqueo por parte de su ejército de los ingentes recursos minerales de la República Democrática del Congo: coltán, casiterita, oro, cobre, diamantes... ,tanto directa como indirectamente, a través de grupos armados a los que financia y apoya en beneficio de grandes multinacionales.Así mismo Paul Kagame mandó asesinar a 9 españoles que fueron testigos de masacres realizadas por su ejército sobre población civil indefensa. Amparándose en estas 9 muertes, el Fórum Internacional para la Verdad y la Justicia en el África de los Grandes Lagos, planteó una querella criminal en la Audiencia Nacional contra la cúpula militar ruandesa. El 6 de febrero de 2008, el juez de la Audiencia Nacional D. Fernando Andreu Merelles, emitió órdenes de arresto internacionales contra 40 altos mandos de esta cúpula militar imputándoles los crímenes de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, entre otros. El cargo de Presidente le confiere a Kagame inmunidad. Zapatero no se ha dignado entrevistarse con los familiares de los españoles asesinados pero sí parece estar dispuesto a estrechar la mano de Paul Kagame para representar esta gran farsa.
Madrid, 7 de julio de 2010.FEDERACIÓN DE COMITÉS DE SOLIDARIDAD CON ÁFRICA NEGRA - UMOYA
Más información en http://www.umoya.org (especial Ruanda).

lunes, 5 de julio de 2010

Huelga de Metro: Salvajemente Ejemplar


Por Amador Cea - Militante de Iniciativa Comunista
Jueves 1ro de julio de 2010
Los trabajadores del Metro de Madrid se han declarado en huelga. Los que vivimos aquí no hemos tenido que ver las noticias para darnos cuenta: el caos desatado en la urbe durante el martes y el miércoles ha sido una notificación contundente e imposible de ignorar. Retrasos, carreras, atascos, calor, caminatas a pie, autobuses abarrotados, en fin, una ciudad paralizada. Los “metreros” han demostrado que saben golpear, y que golpean duro. Sin embargo, los medios de comunicación han desatado una furibunda ofensiva contra los trabajadores del Metro. En los periódicos, en la radio, en las televisiones, los tertulianos ignorantes y mercenarios, las plumas a sueldo, los vergonzantes líderes políticos, se han dedicado a vomitar infamias: han tachado la huelga de ilegal por incumplir los servicios mínimos. Han calificado el paro de “salvaje”. Han pedido la cabeza de los trabajadores huelguistas, les han acusado de criminales, de violentos, de insolidarios. Este artículo pretende demostrar, de manera razonada y con argumentos jurídicos, cómo la lucha de los empleados del Metro no sólo es legal, sino además imprescindible y ejemplar.
Los hechos son los siguientes: Esperanza Aguirre, amparándose en el Real Decreto-Ley del Gobierno que recortaba el sueldo a los empleados públicos, decidió incluir en la rebaja salarial a los empleados del Metro. Sin embargo, y esto es importante, la norma cercenadora aprobada por el PSOE excluye de su ámbito de aplicación a las empresas públicas que se rigen por un Convenio Colectivo. Metro de Madrid es una Sociedad Anónima participada mayoritariamente por el Ayuntamiento y la Comunidad. Por tanto, los trabajadores del Metro no son funcionarios: tienen un contrato de trabajo por cuenta ajena, negocian los convenios colectivos, etc, igual que cualquier trabajador del ámbito privado. No están sometidos a una relación especial de sujeción para con las Administraciones Públicas. Y, en nuestro sistema laboral, los Convenios Colectivos, o se cumplen, o se denuncian para negociar otros. No se pueden incumplir. Son la ley. Que no se nos olvide: quien viola las normas, aquí, es la Comunidad de Madrid; no los “metreros”.
Los mass-media han acusado a los huelguistas de quebrantar la ley porque, dicen, “han incumplido los servicios mínimos”. Lo que no dicen es lo siguiente: que la norma que regula el derecho de huelga es preconstitucional: se aprobó en la agonía del franquismo y es marcadamente antiobrera. Que la jurisprudencia del Tribunal Supremo (órgano nada sospechoso de bolchevismo) ha determinado que los servicios esenciales son exclusivamente los siguientes: los que garanticen la libertad de las personas; los que garanticen la seguridad de las personas; y los que garanticen los bienes constitucionalmente protegidos. El Metro no pertenece a ninguna de estas categorías. Además, la Comunidad fijó unos servicios mínimos que oscilaban entre el 50% y el 75% de los habituales. Una huelga así no es una huelga, es una tomadura de pelo para los trabajadores. Los huelguistas han demostrado una gran valentía: han cogido el toro por los cuernos, negándose a cumplir unos servicios mínimos que, además de ser ilegales y vulnerar un derecho constitucional, vaciaban de contenido la huelga.
Para terminar, y dejándonos de zarandajas legales (al fin y al cabo, si las leyes prohibieran la huelga, no por ello ésta dejaría de ser legítima; esas leyes son las leyes de los poderosos, no las nuestras) lo que nos han demostrado los trabajadores del Metro de Madrid es que no tenemos por qué agachar la cabeza. Nos han demostrado que los trenes no los conducen los etéreos mercados, ni las lideresas, ni los políticos de turno. El Metro funciona única y exclusivamente gracias a las personas que lo hacen funcionar. Y pasa lo mismo con toda la sociedad: somos nosotros, los trabajadores, los que con nuestro esfuerzo hacemos andar este demencial sistema. No podemos olvidar nuestro inmenso poder. Porque si lo mantenemos en marcha, también podemos detenerlo.
Esta huelga es salvaje, sí: salvajemente ejemplar. Así duele una huelga.
¡Solidaridad con los trabajadores del Metro!
¡Que viva la lucha de la clase obrera!
¡Todos/as a la Huelga General!

domingo, 4 de julio de 2010

Comunicado del Comité de Huelga a los usuari@s de metro



Ante la masiva manipulación informativa que, con motivo de la huelga legítima que estamos efectuando en defensa de lo pactado en nuestro Convenio Colectivo, los trabajadores de Metro nos dirigimos a los usuarios de este medio de transporte y a los ciudadanos en general, pidiendo su comprensión ante estas movilizaciones generadas por la provocación del gobierno de la Comunidad de Madrid, que quiere incumplir nuestro convenio colectivo.
Este Convenio fue firmado por la dirección de Metro y los sindicatos el día 17 de junio de 2009, refrendado por todos los trabajadores de Metro y aprobado por la Comunidad de Madrid.
La lucha de los trabajadores de Metro está centrada, única y exclusivamente, en que se respete la legalidad vigente.
En este país, la negociación colectiva laboral está regulada por la Constitución española de 1978:
“ARTÍCULO 37.
1. La Ley garantizará el derecho a la negociación colectiva laboral entre los representantes de los trabajadores y empresarios, así como la fuerza vinculante de los convenios.”
Así ha sucedido en metro y ha sido escrupulosamente respetado por ambas partes hasta este momento.
La razón que aducen para “saltarse” nuestro convenio es la necesidad de un ahorro de 8 millones de euros en una empresa como ésta en que el despilfarro está a la orden del día en multitud de conceptos: creación de puestos directivos por amiguismo, obras faraónicas que no son necesarias, estaciones en descampados para posibles operaciones inmobiliarias, publicidad innecesaria de un servicio conocido de todos (sólo en esta partida tienen asignado un presupuesto de 10 millones de euros).
Los trabajadores de metro, ante este atraco a mano armada contra la negociación colectiva, llamamos a la comprensión y el apoyo de todos los usuarios de este servicio de transporte, agradeciéndoselo de antemano y pidiendo disculpas por todas las molestias ocasionadas.
EL COMITÉ DE HUELGA DE METRO