viernes, 20 de mayo de 2011

15-M: Hartos de estafas y de impunidad

Por Juan Torres López, Catedrático de Economía de la Universidad de Sevilla es miembro del Comité científico de ATTAC-España (http://www.juantorreslopez.com/) y Carlos Martínez, Politólogo y ex-Presidente de ATTAC España (carlosmartinezblay.blogspot.com)

La inmensa mayoría de lo políticos, periodistas y tertulianos no han querido oír en los últimos tiempos a los jóvenes con tasas de paro del 45%; ni a las miles de personas que reclamaban al Banco de España y los tribunales que los defiendan de las estafas de los bancos en forma de contratos de swaps, clips y demás engaños; ni a los cientos de miles de familias que han perdido la vivienda; ni a las docenas de miles de pequeños y medianos empresarios que cierran sus empresas porque no reciben ni un euro de bancos que usan las ayudas públicas para seguir especulando; ni a los padres y madres de familia que tienen cada vez más dificultades para llegar a fin de mes mientras los beneficios de las grandes empresas y bancos se disparan; ni a quienes decíamos que las medidas que se estaban tomando no eran para resolver la crisis sino
para que quienes la habían provocado salieran de ella con más poder y más beneficios; ni a quienes empezaban a sentirse indignados porque el gobierno llamara a La Moncloa para crear empleo a los grandes directivos de las empresas y bancos que más puestos de trabajo han destruido en los últimos años.

Han estado haciendo oídos sordos a todo esto. Nunca hablan de que los bancos matan de hambre a la gente ni explican cómo les engañan y quitan sus viviendas. Y ahora que la gente reacciona y sale a la calle harta de todo eso, quieren ser ellos los grandes intérpretes de lo que está pasando.

Pero se van a equivocar de nuevo. Lo que está ocurriendo y lo que va a ocurrir en nuestras calles es bastante más sencillo de lo que parece. La gente ve, la gente lee y la gente entiende mucho más de lo que le ofrecen los medios propiedad de los bancos y de las grandes empresas que solo programan bazofia para que la mayoría de la gente ni vea, ni piense, ni sepa nada inconveniente para ellos. Cada vez más gente entra internet y habla con otras gentes para informarse por otras vías y ha empezado a descubrir que Botín, Miguel Angel Fernández Ordoñez, Francisco González, Rajoy, Esperanza Aguirre, Zapatero y compañía han montado una estafa colosal y que ya se ha empezado a cansar de soportarla.

Se han dado cuenta de que sí sabían que se iba a producir una crisis de gran envergadura pero que la ocultaron para que no se viera la responsabilidad criminal de quienes la habían provocado, los bancos y las autoridades de los gobiernos y los bancos centrales que miraban a otro lado.

Se han dado cuenta de que las multimillonarias ayudas que le dieron a los bancos con la excusa de que así se iba a reactivar el crédito para que no se siguiera perdiendo empleo ha sido también mentira porque lo que han hecho los bancos con ese dinero ha sido emplearlo en especular con la deuda de los gobiernos y así extorsionarlos mediante el auténtico terrorismo financiero que practican las agencias de calificación para
exigirles reformas que les den aún más ventajas.

Se han dado cuenta de que la reforma laboral, la de las pensiones, de las becas y ayudas a la educación, el recorte de salarios y las que vendrán para modificar la negociación colectiva o para privatizar los servicios
públicos no tienen nada que ver con las causas de la crisis, sino que son la forma de abrir nuevos negocios para que sigan forrándose los mismos de siempre.

Y la gente empieza a darse cuenta de que ya no se puede soportar tanto ngaño en nuestra vida política, con cientos de cargos imputados por corrupción sin que los dirigentes de los partidos les digan nada, con un bipartidismo favorecido por una ley electoral sencillamente no democrática, por créditos bancarios que nunca devuelven y por medios de desinformación propiedad de las grandes fortunas o de empresas y bancos que solo informan de lo que les conviene. Es decir, miles de personas se han dado cuenta ya de que no vivimos en una democracia y que, por tanto, hay que reclamar la Democracia Real cuanto antes.

Eso no es todo, porque también hay algo más.

La gente que está en las calles, la que apoya a la que ya está en la calle y la que se va a ir sumando a la calle SÍ TIENE ALTERNATIVAS aunque los políticos convencionales se empeñen en descalificarnos diciendo que somos antisistema (cuando en realidad es el sistema el que es anti-nosotros) que solo sabemos protestar y decir que no.

Somos muchos y de sensibilidades variadas pero basta ver los documentos que han ido circulando llamando a las manifestaciones para percibir que hay cuestiones comunes y básicas que nos unen a todos porque, por encima de nuestras diferencias, somos, sobre todo y simplemente, ciudadanos y ciudadanas que lo que queremos es algo tan elemental como democracia real y justicia de verdad.

Entre otras demandas que pueden verse en los documentos de Democracia Real Ya u otras organizaciones que apoyan las movilizaciones, como ATTAC, queremos que haya una ley electoral que no sea discriminatoria, que garantice la igualdad de todos las personas ante los procesos electorales, queremos una jurisdicción que expulse de la vida política a los corruptos, queremos leyes de medios que garanticen pluralidad y no la concentración perversa de ahora....

Queremos normas que garanticen que los banqueros y las grandes patronales no puedan extorsionar a los gobiernos ni imponer su voluntad a los poderes representativos. Queremos que las decisiones económicas
las tomen aquellos que hemos elegido para que las tomen, y no otros disfrazados de mercados. Y que los mercados estén sometidos a la ética de la satisfacción social y no a la del lucro sin cese.

Queremos recobrar las empresas que los gobiernos concedieron a bajo precio a capitales privados y que ahora se llevan nuestro capital y beneficios a otros lugares despidiendo a nuestros conciudadanos y prestando servicios mucho peores y más caros.

Queremos una banca pública controlada estrictamente para que garantice financiación a los pequeños y medianos empresarios y a las familias.

Queremos medidas de urgencia para que se investigue a los responsables de la crisis y paguen con dinero y cárcel por sus estafas, engaños y crímenes económicos en aquí y en los paraísos fiscales.

Queremos una reforma fiscal que acabe con la injusta situación actual que permite que los más ricos prácticamente no paguen y que hace recaer la mayor carga impositiva en los asalariados y pequeños y medianos empresarios de rentas más bajas, arruinando así a las clases medias y trabajadoras que son el sostén de las democracias.

Queremos que los poderes públicos impidan desde ya que siga habiendo miles de familias que pierden sus viviendas a manos de las entidades financieras, que se penalicen las actividades especulativas y que nuestro patrimonio natural y ambiental se siga destruyendo como hasta ahora solo para que ganen dinero unos pocos desalmados.

Esto es más o menos lo que quieren estas personas, jóvenes y más maduras, que han irrumpido en nuestras calles como un tsunami que durará mucho más de lo que algunos se creen.

No hace falta mucho debate para entender lo que piden, lo que pedimos.

Es bastante elemental:

Que los culpables paguen el daño que han causado, que si antes han salvado tan generosamente a los ricos, salven ahora a las personas, y que se garantice que las decisiones que se toman en las instituciones políticas sean las que hayamos decidido los ciudadanos y ciudadanas cuando elegimos a nuestros representantes y no, como está sucediendo, las que imponen los banqueros y grandes propietarios para salvar solamente sus intereses egoístas.

Eso es todo lo que exigimos. De momento.

EL MAYO EN QUE NACIÓ EL GRITO

Amador Cea, militante de IC

Me considero un tipo normal. Tengo veinticinco años, soy licenciado, estoy preparando una oposición. También soy militante comunista -aunque eso, ahora, no venga al caso-. No tengo coche, ni casa. Los fines de semana hago botellón con mis amigos. Muchas veces he hablado acerca de cambiar el mundo. Muchas veces me he preguntado por qué las cosas son como son, o por qué hay gente que lo tiene todo y gente que no tiene nada. Muchas, muchas más me he cuestionado el motivo por el cual la gente de mi alrededor estaba quieta y callada. Quieta, callada y triste. Sobre todo triste. He encontrado algunas respuestas -pocas- y más interrogantes -muchos-. Pero nunca me había sentido como ahora. Sorprendido, ilusionado, intrigado. Como un niño.

Lo que los medios ya llaman «el mayo español» es, en realidad, una cosa muy sencilla. Es la gente saliendo a la calle a decir «estamos hartos, joder». Son los jóvenes y los no tan jóvenes dándose cuenta de que las cosas se pueden hacer de otra manera. De su manera. Es un mensaje de advertencia a los poderosos. Es un perro que se revuelve contra su amo. Es muchas cosas; aunque todavía, quizás, no sea nada en concreto.

Yo he estado en Sol, en la acampada, dos noches ya. He visto a centenares de personas intentando organizarse. He visto frustración y alegría. He visto comisiones, asambleas, debates, gritos, aplausos y silbidos. Y lo que he visto era muy bonito. Joder, era tal vez lo más emocionante que he visto en mi vida. Porque siempre pensé que este tipo de cosas pasaban en las pelis de los setenta. Porque mi padre me decía que él corrió delante de los grises. Porque mis mayores sonreían con un gesto nostálgico al ver imágenes de mayo del 68. Porque yo no tenía mi revolución.

Que no se me malinterprete. He afirmado, al principio de este texto, que yo era militante comunista. Pero no soy estúpido. Sé perfectamente que el movimiento que está recorriendo el Estado español no es comunista, ni socialista, ni anaraquista. Sé que esto no es el fin de la explotación del hombre por el hombre. Sé que de aquí no saldrá el cambio radical en las relaciones de producción y la abolición de las injusticias. Pero me da igual, porque me siento orgulloso de mis semejantes. Me da igual, porque por primera vez en mi vida veo ilusión en la mirada de mis amigos. Veo fuego en sus ojos. Y por eso esta noche volveré a acampar en Sol. Por eso envío un saludo fraternal a esos locos, a esos parias, que están comenzando a construir algo que aún no saben lo que es; porque se aprende más en un solo día de revolución que leyendo todos los libros del mundo.

Seguid indignados. Vuestra fuerza es también la mía. Y mi grito es también el vuestro.

miércoles, 18 de mayo de 2011

LO RENTABLE ES PARAR LOS DESPIDOS y SEGREGACIONES EN TELEFONICA- YO FIRMO!

-Es necesarias una ley que impida los despidos en empresas con beneficios, y más cuando estos beneficios son astronómicos. La práctica de estos últimos años, ha demostrado que el sector público crea más empleos, no deslocaliza y proporciona a la ciudadanía mejores servicios y desde una visión más social que cuando éste se privatiza como en los casos de Telefónica, Banca Argentaria, Compañías Eléctricas, etc.

Desde mediados de la década de los 90 del siglo pasado hasta hoy Telefónica ha destruido 45.000 empleos estables y con condiciones laborales negociadas, sustituyéndolos por empleo precario, mileurista y sin derechos laborales y sindicales efectivos para los que exigen mejoras. La política laboral de Telefónica en estos años, coincidente con su evolución de empresa semipública a una multinacional plenamente dependiente del capital financiero transnacional, sumada a la practicada por la totalidad de multinacionales, ha sido determinante para configurar el actual mercado laboral del estado español, segmentado con predominio creciente de la precarización, y para configurar una realidad en la que los salarios representan una parte cada vez menor del PIB.

-En el transcurso de este proceso, el empleo de calidad ha ido disminuyendo al mismo tiempo que se incrementaban los beneficios, hasta alcanzar el año 2010 la cifra record de 10.167 millones de euros. Rechazamos los planes de Telefónica de reducir mas de 6.000 empleos para sustituirlos por otros trabajadores en precario, ya que el sector continúa en expansión, no sólo a nivel de los beneficios empresariales, sino también de las personas empleadas en el sector. El anuncio en si ya es un escándalo, pero todavía lo es más, en el contexto de crisis y de tasas record de desempleo. No es una buena señal para la economía de un país que la primera empresa en beneficios del país, también destruya empleo. Si lo hace la primera empresa en beneficios, ¿qué impide hacerlo al resto que ganan menos e incluso tiene perdidas?

No es cierto que los costes laborales de Telefónica en España sean elevados, pues son 2658 M, un tercio de lo que reparten a los accionistas 7300 M de €. Tampoco es cierto que el Grupo Telefónica pierda dinero en España, ya que los beneficios obtenidos en el estado español son de unos 4.400 millones de euros y no se podría explicar la expansión del Grupo Telefónica en otros mercados mundiales, sin la existencia y sin el trabajo, ayer y hoy, de los trabajadores de Telefónica en España.

-Son imprescindibles medidas legales que limiten los abusivos salarios de los directivos de multinacionales y bancos, que a través de varios conceptos (salario, dietas, bonus, acciones, etc.) han llegado a alcanzar la diferencia de 1 a 200 respecto a los asalariados de esa empresa que son titulados superiores. Es una vergüenza que los directivos de Telefónica se repartan 450 millones de euros, mientras que cada mes se dan miles de desahucios, hay casi 5 millones de parados, y de ellos, 1 millón sin ningún subsidio para subsistir. Mientras tanto, el Consejo de Administración se ponen salarios escandalosos, hasta mas de 10 millones de € como en el caso de Alierta, al que denunciamos porque tras comprobarse en sede judicial que eran ciertas las acusaciones del fiscal, a logrado salvarse por prescribir el delito y ahora, encabeza el lobby patronal que plantea no subir el IPC a los trabajadores.

-Igualmente se deben realizar cambios legislativos para que las indemnizaciones por despido en las empresas con beneficios deje de ser un gasto deducible del Impuesto de Sociedades, ya que de continuar la fiscalidad actual, toda la sociedad está financiando indirectamente la destrucción de empleo en Telefónica, mediante la reducción de impuestos por ERE, es una reducción de ingresos públicos que puedan revertir en servicios sociales públicos.

-Es necesaria la implicación de la sociedad, desde sus gobernantes, las fuerzas políticas, los sindicatos, la ciudadanía, etc. para que los beneficios astronómicos de Telefónica repercutan en el resto de la sociedad, vía menores precios y tarifas de los servicios de Telecomunicaciones (de los más altos en Europa en relación con el poder adquisitivo), con la creación de empleo de calidad (referente para el resto de empresas) y con la inversión necesaria para el disfrute, de toda la población, independientemente de su nivel de renta de las últimas y mejores tecnologías que en cada momento se den, así de una calidad de excelencia en todo lo relacionado con esos servicios, desde los servicios de atención del cliente, hasta mantenimiento.

La competencia en el Sector de las Telecomunicaciones no debe darse en condiciones laborales a la baja, sino en precios y en calidad de servicios. Es imprescindible garantizar unas condiciones mínimas de partida para todo el mundo que trabaja en el sector telecomunicaciones, independientemente de la empresa en que lo haga, contrata o subcontrata, pudiendo ser mejoradas lógicamente por los Convenios de Empresa o Grupo. Se debe legislar para que dicha adscripción a dicho Convenio sea obligatoria para obtener la licencia de operador.

Se hace imprescindible abrir un proceso de serio debate y crítica sobre el proceso de liberalización de las telecomunicaciones en la Unión Europea y sus consecuencias sobre: el acceso igualitario al servicio prestado y su calidad, a la cantidad y calidad del empleo generado, su contribución al desarrollo de los mercados internos y al crecimiento económico. Este debate no debe descartar que por razones dogmáticas no se consideren alternativas, como la vuelta del sector al control público. Los retrasos en la implantación de la banda ancha van a la par de ser la mas cara de Europa y esto si que tiene un gran impacto en la productividad de todo el sistema.

Ante los testimonios presentados por delegados de mas de 10 sindicatos estatales y autonómicos, y ante las manifestaciones de que la economía sumergida debe aflorar (BOE de febrero y mayo), exigimos un urgente plan de Inspección contra el fraude fiscal, para que las mas de 300 contratas y 1.500 subcontratas y autónomos que trabajan ya para Telefónica desde la privatización total del año 1.996, coticen las horas extras que no cotizan a la seguridad social y se de a los trabajadores el día de libranza por trabajar un sábado o festivo, eliminando la represión laboral y/o sindical contra aquellos los que exigen y/o defienden cobrar como marca la ley.

La crisis no se resolverá si las empresas que más beneficios obtienen son las que destruyen empleo en vez de crearlo.

Ningún despido en Telefónica, ni por represión sindical, ni por el nuevo Artº 52.d de la reforma laboral, ni para externalizar trabajo. Primeros firmantes: AST-CO.BAS, CIG, ESK, LAB, ELA, EC, …..

NOMBRE Y APELLIDOS ENTIDAD- ORGANIZACIÓN
Miren Etxezarreta Catedrática Economía de Universidad Autónoma Barcelona-Taifa
Angels Martínez Castells Profesora Universidad de Economía De Barcelona. Dempeus Salud P
Arcadi Oliveras Profesor de Economía de Barcelona- Justicia y Paz
Albert Recio Profesor de Economía De Barcelona- Revista Mientras Tanto
Joaquín Arriola Profesor Economía Bilbao-
Juan Torres Lopez Prof. Análisis Económico y F Económicas Sevilla
Pedro Montes Economista del Banco de España- Coordinadora Socialismo SXXI
J.Martin Seco Profesor Economía de Madrid
Diosdado Toledano Coordinador de cooperación y altermundialismo IU
Xabier Vence Profesor Economía En Galicia
Vicente Romano Catedrático jubilado Universidad Complutense Madrid y escritor.
Alfredo Grimaldos Periodista y Escritor
Manuel Martínez Llaneza profesor de la Escuela de Ingenieros Aeronáuticos, Madrid
James Petras Profesor de la Universidad de Binghampton, EE.UU
Jose Mª García Mauriño Ex Secretario general de Cristianos por el Socialismo
Carlo Frabetti Escritor y periodista del diario PUBLICO
Angeles Maestro Doctora- Sanidad Publica CAS y exdiputada Parlamento Madrid
Carlos Taibo Profesor de la UAM. MADRID
Armando Fernandez Steinko Profesor de Sociología UAM Madrid
José Adelantado Profesor de Sociología-Universidad Autónoma de Barcelona
Diego Guerrero Profesor Economía de UAM Madrid
Miguel Guerrero Sánchez Coordinador de Jubilados de CC OO de FECSA-ENDESA
Diego Cañamero sindicato andaluz de trabajadores SAT
Candido y Morala CSI DE ASTURIAS
Joaquín Sagaseta Pardas
José Ramón Perez Melendez Abogado laboralista de Canarias
Abogado laboralista de Canarias
George Mavrikos Secretario General de la FSM. Federación Sindical Mundial
Rosa Cañadell-Ricardo Rodilla Portavoz Sindicato Enseñanza Cataluña USTEC-IAC
Luis Blanco- Marcela Güell SINDICATO ADMINISTRACION PUBLICA CATAC-IAC y Sanidad CTS-IAC
Edu Lucas Portavoz de la FTC-IAC Intersindical Alternativa de Cataluña
Josep Mª. Dellà Fabà
Juan J Nogales Domínguez
José Anton Valverde Presidente del Sinidcato de Seguros ZURICH
Presidente Comité Empresa Barcelona INDRA SISTEMAS
Delegado sindical ATOS sistemas http://construimbase.blogspot.com/
Vicent Mauri Intersindical Valenciana
Antonio Doctor Intersindical Aragón
Valenti Rassa
Gonçal Bravo Jordi Aldeguer Sindicato Unitario Metro
portavoz nacional de la COS y secretario de organización de la COS
Salvador López Arnal profesor filosofía Uned
Jodi Miralles i Conte
Esther Vivas
Quim Boix
Angel Luis Parra
Daniel Morcillo Álvarez
Juan Ramón Sanz Diputado Parlamento Cataluña y Coordinador General EUiA
Izquierda Anticapitalista- Des de Baix
Responsable Internacional PCPE y de la FSM
Responsable Movimiento Obrero Corriente Roja
Arquitecto y Concejal Ayuntamiento Madrid IU
Diputado Asamblea de Madrid IU
Carlos Martínez Presidente Estatal de ATTAC

jueves, 24 de marzo de 2011

VIVIR EN EL AJUSTE SALARIAL PERMANENTE

Las medidas de ajuste salarial se han convertido en el instrumento primordial del gobierno de Zapatero frente a la crisis. Ese es el denominador común de las principales reformas aprobadas en los últimos meses, así como de las que previsiblemente se pondrán en marcha antes del verano.

Una vez consolidados los masivos despidos laborales durante 2009, los ataques de los mercados financieros han empujado desde 2010 a una segunda fase en el ajuste de la masa salarial: la ofensiva contra los salarios directos, indirectos y diferidos. La reducción salarial del 5% a los empleados públicos, así como los recortes en educación, sanidad y otros gastos sociales, se inscriben en esa lógica de cuestionamiento de las distintas dimensiones del salario. También lo hacen la reforma laboral, el denominado “pacto social” así como la reciente propuesta de vincular el crecimiento salarial con el de la productividad.

La reforma laboral de junio de 2010 facilitaba y abarataba el despido, flexibilizándose la justificación del despido objetivo y generalizándose el contrato de fomento del empleo (de menor indemnización). Con ello, se tiende a igualar las condiciones de asalariados indefinidos y precarios, pero a la baja, recortando derechos de los primeros.

Por otro lado, la reforma del sistema de pensiones constituye una agresión de importante calado al salario diferido: para jubilarse a los 65 años con el 100% de la pensión, ahora serán necesarios 38,5 años cotizados en lugar de los 35 anteriores; quienes no lleguen, tendrán que jubilarse a los 67 años (con 37 años cotizados). Además, el periodo de cálculo de la pensión se amplia de 15 a 25 años. No sólo buena parte de la población se jubilará más tarde (especialmente las mujeres y los trabajadores precarios, con cotizaciones más inestables), sino que quienes consigan hacerlo a los 65 cobrarán entre un 8% y un 10% menos.

En la misma línea se sitúa el llamado “pacto de competitividad”, impulsado por los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea. Esta propuesta resulta –aún si cabe– una expresión más cruda y descarnada de ataque salarial. En este caso son los salarios directos los que están en el punto de mira: la propuesta plantea que éstos dejen de incrementarse con la inflación y pasen a hacerlo con la productividad real, lo que supone –de facto– institucionalizar un mecanismo de “ajuste salarial permanente” (el crecimiento anual medio de la inflación en España fue del 3% durante la última década, mientras que el de la productividad real fue del 1%).

Frente a esta batería de medidas antisociales, las grandes centrales sindicales –CC.OO. y UGT– deberían actuar como diques de contención, impidiendo que la crisis fuese repercutida a los y las trabajadoras. Sin embargo, la firma de la reforma del sistema de pensiones –en contra además de la opinión mayoritaria de la población– constituye un enorme error estratégico, dado que no sólo no contribuye a levantar dicho dique sino que, al contrario, corresponsabiliza a estas organizaciones con las políticas de recortes.

El aval de CC.OO. y UGT a dicha reforma ha reforzado la desmovilización, desorientación y desmoralización de las y los trabajadores, quebrando la confianza en las organizaciones sindicales y dilapidando la incipiente acumulación de fuerzas conseguida en la huelga general del 29-S. La pelea contra las políticas de ajuste salarial de este gobierno, y del que venga, será de largo aliento. En ese sentido, hubiese resultado más provechoso para los intereses de la población trabajadora contribuir a organizar, preparar y sostener la movilización social.

Nacho Álvarez Peralta

Investigador del Departamento de Economía Aplicada I, UCM

miércoles, 23 de marzo de 2011

JUVENTUD SIN FUTURO

Nosotras y nosotros, la juventud sin futuro, nos dirigimos a la opinión pública para mostrar nuestro desacuerdo con la política de recortes sociales del Gobierno, y la consecuencia más grave y con mayor impacto en el futuro que estas medidas representan: la juventud más preparada de nuestra historia vivirá peor que sus padres.

La agresión contra el colectivo juvenil en un escenario de crisis capitalista, con una tasa de paro juvenil del 40%, la más alta de la UE, se materializa principalmente en tres medidas:

· La Reforma laboral, que aumenta la temporalidad de nuestros contratos, la flexibilidad laboral y supone la desaparición de la negociación colectiva, convirtiéndonos en trabajadores precarios/as de por vida

· La Reforma del sistema de pensiones, que retrasa la edad de jubilación y reduce la cuantía de nuestras futuras pensiones y nos dificulta aún más encontrar un trabajo digno. Todo ello nos plantea un horizonte sin futuro

· La mercantilización de la Educación pública, que apuesta por la rentabilidad privada, y no por la formación y el conocimiento. Una universidad de élite para una minoría y fábrica de precarios para una mayoría, con medidas que se concretan en una nueva selectividad que pone trabas al acceso a la universidad y en la degradación de la formación profesional.

Somos las y los jóvenes a quienes las élites económicas y las políticas de nuestros gobiernos nos quieren convertir en la generación sin formación ni trabajo ni pensión digna. Aquellos que, además, no tendremos casa en nuestra vida, desde que los especuladores hicieron del derecho a la vivienda un negocio con el que enriquecerse; un modelo de crecimiento económico que ha fracasado y ha generado esta crisis. Hemos tomado conciencia de que las medidas de salida a la crisis económica se han realizado a través de una constante socialización de las pérdidas.

Frente a la salida de la crisis por la derecha, nosotras y nosotros, la generación precaria, señalamos a los culpables y reivindicamos ser escuchados.

Queremos recuperar nuestra capacidad para ser actores de un motor de cambio, combatiendo un país de precariedad, desempleo y privatización de nuestra educación. Somos además conscientes de que la movilización y la lucha tienen sentido, pero sobre todo de que son necesarias. Italia, Francia, Grecia o Islandia nos enseñan que la movilización es indispensable. El mundo árabe nos demuestra que la victoria es posible.

Por eso llamamos a un ciclo de movilizaciones que recuperen la voz de la juventud en la calle, y lo hacemos extensivo a la sociedad civil. Nosotras no nos fiamos, sabemos que esto sólo lo solucionamos sin los que causaron esta crisis. Instamos a emprender la movilización colectiva, a reivindicar nuestro derecho a disentir, a reconstruir nuestro futuro.

Los abajo firmantes, estudiantes y miembros de la comunidad educativa, jóvenes trabajadoras y jóvenes trabajadores, movimientos sociales, profesionales de la ciencia, la técnica; mundo de la cultura y de las artes dan respaldo con su firma a este llamamiento a la movilización.

«Nos habéis quitado demasiado, ahora lo queremos todo».

viernes, 18 de marzo de 2011

HUELGA EN HP

Hola compañer@s,


Nos dirigimos a vosotros porque hace un tiempo enviasteis una carta de solidaridad con los trabajadores y trabajadoras de HP.

Os informamos del momento actual de la lucha por nuestros derechos: El próximo miércoles 30 de Marzo los trabajadores de HP iremos a la Huelga.

La empresa hasta el día de hoy se mantiene intransigente en su posición: Pretende seguir usando los despidos de trabajadores como herramienta de mejora de sus beneficios (2010 fue el quinto con beneficios récord).

Los sobrantes, los deshechos, las piezas de recambio, las plusvalías tenemos nombre y apellidos. Somos cualquiera de nosotros o compañeros que iremos al Paro en medio de la Crisis para que otros se llenen más sus bolsillos. No vamos a permitirlo.

Hemos realizado concentraciones de trabajadores, manifestaciones, protestas en eventos donde esté presente la empresa, recibido apoyo de ayuntamientos, de 97 secciones sindicales o comités de empresa como el vuestro, encarteladas carreteras, polígonos y un largo etcétera. Nada de ello ha sido suficiente para poner freno a la codicia, tan extendida hoy.

Por todo ello, a otras acciones previstas, se realizarán nuevas asambleas de trabajadores en todos los centros de trabajo del estado que culminarán con la Huelga del próximo 30 de Marzo. Si no es suficiente con una, habrán más.

En estos tiempos de aplastamiento a nuestros derechos laborales y sociales, es hora de que los trabajadores nos hagamos respetar de nuevo. En cada pequeña cosa y en cada grande.

El camino de la derrota y la resignación ya lo conocemos sobradamente pero no está en nuestro diccionario. No sabemos si ganaremos, pero lo intentaremos con todas nuestras fuerzas.

Muchas gracias por vuestra solidaridad y aquí seguimos compañeros.

¡NO A LOS DESPIDOS!

http://www.youtube.com/watch?v=u-zMKN6ia1g 3 de Noviembre
http://www.youtube.com/watch?v=5_SfwPlv46U 16 nov de Noviembre
http://www.youtube.com/watch?v=aI8NglM0VfY Concentración Trabajadores 2 Febrero
http://www.youtube.com/watch?v=cGIeHlOH5Sc Concentración Trabajadores 2 Febrero
http://www.youtube.com/watch?v=QSgPTQTDneo Concentración Trabajadores 2 Febrero
http://www.youtube.com/watch?v=C6hj_oGjDNY Manifestación Trabajadores 9 febrero
http://www.youtube.com/watch?v=aWq5QMdhES4 Manifestación Trabajadores 9 febrero
http://www.youtube.com/watch?v=q9OodmF1f4Y Protesta mobile World congress 15 febrero
http://www.youtube.com/watch?v=3zwbcLhHgB8 Protesta mobile World congress 15 febrero
http://www.youtube.com/watch?v=QX7or6acESM Encartelada puentes y centros trabajo 1 Marzo
http://www.youtube.com/watch?v=oNwVIiYQ0CM 2ª Encartelada 11 Marzo
http://www.youtube.com/watch?v=p4IX4KRI1po Concentración contra despidos 11 Marzo

viernes, 11 de marzo de 2011

SIN PERMISO DE (CASI) NADIE. AGUSTÍN MORENO

Soy afiliado de CCOO, hice la huelga del 29 de septiembre y me he manifestado en defensa de las pensiones. Como nadie me ha consultado sobre la firma del pacto de pensiones, decidida desde la dirección, pero sin debate con las bases ni en las estructuras, quiero expresar mi opinión. El contenido del acuerdo se centra en: aumentar la edad legal de jubilación a 67 años, necesitando 37 de cotización para alcanzar el 100% de la base reguladora, y en la exigencia de tres años y medio más de cotización (38,5) para poderse jubilar a los 65 años; y en ampliar los años de cómputo para el cálculo de la pensión de 15 a 25 años, lo que supone un recorte de hasta un punto menos por año (Zubiri), es decir, un 10%, aunque se beneficien algunos.

El contexto viene marcado por varios factores. Una crisis económica fruto de la especulación financiera del capitalismo de casino. Tras inyectar fondos públicos en el sistema financiero y algunas medidas neokeynesianas de reactivación, los neoliberales desataron un vendaval a favor del ajuste y contra los derechos sociales y laborales. En España se concreta en el decretazo que recortó el gasto público, la reforma laboral y ahora el acuerdo de pensiones. La percepción social es que la crisis la pagan los de siempre.

Ya desde 1994, el Banco Mundial planteaba que había que retrasar la edad de jubilación y recortar el nivel de prestaciones para, después, crear el pilar privado. En consecuencia, se puso en marcha una campaña machacona a través de los medios de persuasión masiva.

La huelga general del 29 de septiembre fue muy respetable; participaron millones de huelguistas y de manifestantes contra la reforma laboral y los recortes en pensiones. Que no se les haya pedido opinión puede explicar por qué tres de cada cuatro ciudadanos están en contra del acuerdo a pesar de la intensa propaganda a favor.

Por último, la estrategia sindical de intentar “limitar los daños” ha sido equivocada al ponerse a negociar con un Gobierno decidido a legislar a fecha fija con o sin acuerdo; con un planteamiento de auténtica fuga hacia adelante al incluir todo tipo de materias, pero excluyendo la derogación de la reforma laboral; y quemando las naves al no plantearse movilizaciones serias desde el 29-S, abocándose a firmar lo que hubiera en la mesa.

En cuanto a las consecuencias, obliga a seguir trabajando hasta una elevada edad, pero millones de trabajadores no llegarán activos a los 67 años (la tasa de ocupación de 60 a 64 años es sólo del 32%) por ser despedidos, por problemas de salud, etcétera, y se les aplicarán los coeficientes reductores (un 7,5% por cada año que se jubile antes). Subir el periodo de cotización a 38,5 años pone un listón inalcanzable para muchos trabajadores con carreras laborales inestables por el desempleo y la precariedad, que verán disminuida notablemente su pensión.

A medio plazo, el debilitamiento del sistema de reparto producirá una importante segmentación en la sociedad española: las pensiones públicas se aproximarán cada vez más a las asistenciales y pocas personas podrán acceder a los niveles máximos de pensión del sistema, invitándoseles a que suscriban planes privados.

Los sindicatos no debieron firmar. El grave compromiso asumido por CCOO y UGT les señalará como responsables del retroceso social durante mucho tiempo y con mayor fuerza que al Gobierno Zapatero, institución más efímera. La alarma social creada producirá una ruptura con amplios sectores laborales, de jóvenes y mujeres, que les culparán de sus problemas para alcanzar una pensión digna.

Esta quiebra de la confianza hará muy difícil recurrir a la necesaria movilización ante los ataques a los convenios, a los salarios, a la sanidad. La credibilidad no depende de los programas, sino de las formas democráticas de hacer.

Políticamente, el pacto no va a servir para que el PSOE salve los muebles en las elecciones dado el nivel de derechización e incumplimiento de su programa. Pero tampoco ayuda a las mesas de convergencia ciudadanas, si no extienden su Indignez-vous! a estos ataques al Estado social.

En conclusión, el acuerdo es injusto porque sólo se sacrifican los trabajadores y España tiene un gasto en pensiones inferior a la media europea. Innecesario con un superávit de 64.000 millones de euros y porque hasta 2030 no habría problemas en la Seguridad Social. Y equivocado porque sólo incide en el gasto, no se preocupa de los ingresos ni de una política económica orientada al empleo y al reparto del trabajo. ¿No es preferible que trabajen los jóvenes con 30 años que las personas de 66?

Entre las páginas de un libro he encontrado un panfleto de 1976 de CCOO de la construcción de Madrid, en el que se exigía la jubilación a los 60 años. Es evidente que vivimos un momento difícil. Se necesita un giro estratégico y una resistencia inteligente de recuperación de derechos. Ello pasa por mucha honestidad y coraje, un trabajo duro y más democracia participativa. La izquierda social y política tendrá que construir un pensamiento crítico y alternativas al neoliberalismo. De lo contrario, nada está asegurado y derechos que costaron cien años conseguir se pueden perder en unos meses.

Agustín Moreno es Profesor. Fue Secretario de Acción Sindical de Comisiones Obreras de 1978 a 1996.

Ilustración de José Luis Merino

lunes, 28 de febrero de 2011

CUANDO NADA ES PROBABLE Y TODO ES POSIBLE

La sublevación de masas a que estamos asistiendo en directo en todo el norte de África suscita, por lo pronto, esta reflexión: en la evidente bancarrota del proceso de remundialización capitalista iniciado hace más de tres décadas, nada es probable y todo es posible. Signo del caos, del creciente desorden de un mundo viejísimo que no se cansa sin embargo todavía de proclamar su radical novedad, su juventud. Tal vez porque, en una farsa senil, se ha empeñado en repetir las catastróficas tarascadas trágicas de sus tiempos mozos de la belle époque.


Signo del caos: nadie habría anticipado hace apenas dos meses ni la dimensión ni la profundidad ni la determinación ni la velocidad de propagación del levantamiento de las poblaciones árabes; ni la impotencia de sólidos aparatos estatales, armados hasta los dientes por los mercaderes occidentales de la muerte –el Reino de España es la sexta potencia exportadora de armas convencionales del mundo—, ante ciudadanías tan resuelta como pacíficamente dispuestas a decir basta. Ni, claro es, la empecinada resistencia sanguinaria de última hora del clan cleptocrático de los Gadafi, que tan bien supo adaptarse en el siglo XXI a las bendiciones de la "globalización".

Tan bien, que hace apenas unos días –¡el pasado 9 de febrero!— se publicaba en las páginas oficiales del FMI un elogioso informe de una delegación del FMI llegada a Libia en octubre de 2010 para informar sobre la situación económica del país. Allí se declara paladinamente: "damos la bienvenida al robusto comportamiento macroeconómico y a los progresos habidos en punto a reforzar el papel del sector privado". Ni una palabra, huelga decirlo, sobre una tasa de desempleo superior al 30%. Pero se saluda entusiásticamente "el ambicioso programa de privatizar bancos y desarrollar el incipiente sector financiero".

Todo eso, publicado en pleno levantamiento de las poblaciones trabajadoras vecinas de Túnez y Egipto. Nada semejante le auguraban los informadores del FMI a Libia:
"Hasta ahora, los recientes acontecimientos en los vecinos países de Egipto y Túnez han tenido un impacto económico limitado en Libia. Para contrarrestar el efecto del alza del precio de los alimentos el Gobierno ha cancelado el 16 de enero pasado los impuestos y aranceles sobre los alimentos nacionales e importados. El Gobierno ha anunciado también la creación de un fondo multimillonario de dólares para inversiones y desarrollo local que se centrará en ofrecer viviendas para una creciente población".

Busco el puesto que en el índice de Desarrollo Humano ocupa Libia, ese país tiranizado y saqueado por una pandilla de cleptócratas postcoloniales sin escrúpulos, perfectamente integrada desde hace bastantes años en la elite política, energética y financiera "global". Pues bien, según el Índice de Desarrollo Humano, Libia es la campeona continental: ¡ocupa el primer lugar en África!



Y en diciéndomelo, me viene, por caprichosa vía mental rodeada, el recuerdo de Islandia: el pequeño país septentrional que, presentado a bombo y platillo durante años como modelo de éxito "globalizador" neoliberal, terminó hace dos años en una espantosa bancarrota propiciada por un puñado de rentistas financieros e inmobiliarios nacionales e internacionales.
Vuelvo a la pantalla de Al Jazeera. Conmueven e instruyen las imágenes que se ven ahora. La eufórica solidaridad fraternal de los revolucionarios tunecinos con las muchedumbres –egipcios, marroquíes, argelinos, libios; hombres, mujeres y niños, trabajadores migrantes los más— que cruzan la frontera con sus pobres y pesados fardos a las espaldas, huyendo de la carnicería prometida por los Gadafi (por Muhamar y por Saïf, el de la "sociedad civil y la gobernanza global"). Y hablan de lo que han visto, de la experiencia vivida. Cuentan de la maravillosa capacidad de improvisación en la autoorganización popular revolucionaria: organización del levantamiento de masas; organización espontánea e inteligente de la seguridad colectiva en un nuevo orden público; organización diligente de la distribución de alimentos, de armas para la autodefensa, de vendas, de abrigo; organización de la atención a los heridos; organización de la justicia revolucionaria: a los mercenarios subsaharianos que se rinden sin haber matado a nadie, se les perdona la vida. Y luego: la entrada en escena por lo magnífico de las mujeres, lanzadas en primera línea de la revuelta, como antes en Túnez, como antes en Egipto. Y luego: el acelerado crecimiento de la consciencia política de centenares de miles, de millones de personas: un entrevistado habla de la "necesidad de extender la Revolución a todos los países árabes, a toda África, a todo el mundo"; lo dice con candor, le sale del alma, es decir, de la exultante experiencia histórica liberadora que está viviendo, de la terrible experiencia histórica de humillación, de privación, de opresión, inveteradamente vivida.

En fin: la historia (con minúscula) en acción: la que puede leerse en las buenas historias sociales de la Revolución inglesa de 1649, de la Revolución aymara en el Virreinato del Perú de 1781, de la Revolución francesa de 1789-94, de la Comuna de París de 1871, de la Revolución mexicana de 1910, de la Revolución rusa de 1917, de la Revolución de Asturias de 1934, de la Revolución china de 1949, de la Revolución cubana de 1959, de todas las revoluciones y rebeliones populares modernas y menos modernas insurgidas contra lo que Robespierre llamó la "economía política tiránica".

Por ahora, esto es innegable: es una rebelión altamente contagiosa. Y esto: no sólo la historia "existe", sino que los pueblos del mundo siguen enterquecidamente dispuestos a reanudar su escritura día tras día: a veces, con renglones derechos, y entonces nos es retransmitida en directo, con luces más o menos glaucas y con mayor o menor sordina; otras veces, las más, con renglones torcidos, y entonces transcurre discreta, silentemente (también silenciadamente). Digan lo que digan los abusivos eufemismos obnubilantes de los peritos académicos en legitimación. Diga lo que quiera la ubicua doxocracia mediática. Digan lo que arbitrariamente les acomode los charlatanes confortablemente instalados en algún Gran Hotel Abismo europeo o norteamericano.

Y hete aquí que cuando, oportuna y finalmente, debería tal vez acordarme de Bertolt Brecht o de Miguel Hernández, va y me acuerdo de Ibsen:

Hilo en el mar es la palabra / Hondo sendero la acción labra


Extracto del artículo publicado en sinpermiso: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3978
Antoni Doménech

MOVILIZACIONES EN TELEFÓNICA

Una gran parte de l@s tr@bajadores de TESAU*, en cifras absolutas unas 2.000 personas**, secundó masivamente hoy jueves la convocatoria de huelga de 24 horas efectuada unánimemente desde el comité de empresa, integrado por los sindicatos CGT, Co.Bas, CCOO, EC, STC-UTS y UGT, como protesta y señal de contundente rechazo a la aplicación por parte de la empresa de algunos de los contenidos aprobados a raíz de la reforma laboral que desencadenó la huelga del pasado 29-S, concretados en dos despidos, uno en Barcelona y otro en Madrid, por acumulación de bajas médicas justificadas de corta duración.

Durante la mañana, y a partir de las 11:30, unos setecientos trabajadores***, se concentraron ante el edificio de l'Estel, en la Avda. de Roma, por hallarse aún allí la dirección de recursos humanos pese al traslado del resto de efectivos realizado ya al nuevo y flamante edificio de Diagonal 00, en el distrito 22@. Posteriormente, y gritando consignas mayoritariamente contra la empresa y por la readmisión de l@s despedid@s, l@s congregad@s se dirigieron en manifestación por las calles del Ensanche hasta desembocar en Pça. Catalunya, donde tras gritar algunas consignas más ante el conocido edificio de esta empresa en tan emblemático lugar de la ciudad, se disgregaron sin que se llegaran a causarse grandes incidentes de tráfico, y también, por supuesto, sin que las dotaciones afortunadamente más bien escasas de la BriMo hubieran en momento alguno de intervenir. Algunas decenas de personas pertenecientes a otros colectivos o empresas, manifestaron con su presencia su apoyo y solidaridad con l@s trabajador@s de Telefónica.

Incluso desde las posturas de la parte social tradicionalmente más proclives al entendimiento y diálogo con la dirección, se denuncia el que la empresa haya roto, con su contundente actuación, la tradición y el talante habituales de no tomar decisiones traumáticas para la plantilla sin antes previamente haber llegado al menos a algún tipo de acuerdo con la parte social. Por su parte, los sectores más reivindicativos (mayoritarios en el comité de Barcelona) proclaman que la empresa ha destapado por fin su verdadera cara, que ésta es una confrontación de todos y no solamente de los empleados de esta empresa, y que proseguirán su resistencia contra esa reforma laboral y contra la precariedad laboral en los campos que pueda ser preciso.


Barcelona, 24 de febrero de 2.011

NOTAS:

* Integrada en la galaxia Movistar, Telefónica de España, Sociedad Anónima Unipersonal, TESAU (la empresa que gestiona la inmensa mayor parte tanto de la telefonía básica como de todo tipo de ADSL, pues es el proveedor de los restantes proveedores de tal tipo de banda ancha, al tiempo que igualmente gestiona buena parte de los paquetes masivos del tránsito generado por la telefonía móvil).

** Lo que significa en torno al noventa por ciento de la plantilla efectiva acogida a convenio y en condiciones de hacer la huelga, es decir, el porcentaje es sobre la plantilla ligada a convenio descontados quienes tenían servicios mínimos, estaban de baja por ILT o ausentes por libranzas, o vacaciones, o permisos legales previstos en el Estatuto de los Trabajadores. La cifra concreta facilitada por fuentes del comité ha sido de 1.917 huelguistas.

*** Cifra que representa haber cuadruplicado la asistencia habitual de tal tipo de citas en día de huelga en esta empresa, y este dato es el que es de verdad importante. Pero si se da la cifra se ha de procurar dar la cifra real, y no inflarla, eso de multiplicarla por sistema por dos o por cuatro es algo que, desde mi colectivo, nos negamos en redondo a aceptar. Bajando por Muntaner, la mani tenía una longitud próxima a dos illes de cases, y caminaba algo disgregada, con un gran claro entre los dos grupos principales, que tampoco es que fueran una masa absolutamente compacta, y donde bastantes grupos pequeños con su espacio natural venían a significar más o menos la mitad de los espacios ocupados por cada uno de los dos mencionados grupos, dando todo ello una densidad máxima real posible de una persona cada tres o cuatro metros cuadrados, o sea, dejémoslo generosamente en la cifra indicada, no sea que fueran solamente unos seiscientos, pero claro, si la multiplicamos por cuatro estaríamos hablando de dos mil o más, y vaya, ¿de qué sirve mentir así?


En Madrid el seguimiento también ha sido importante, pese a la absoluta brutalidad imperante en tal ciudad respecto a lo de ocupar la calle. Sin embargo, y debido a ser también muy considerablemente superior su número a lo esperado, eventualmente lograron ocupar parcialmente la calzada de la Gran Vía. Aquí, en cambio, y como la cosa más normal del mundo, nosotr@s por la Gran Vía fuimos una manzana, y todo el mundo ve y vio normal que fuera así, pero vosotr@s no votéis por no ensuciaros, y ya veréis como el Trias nos lleva por el mismo camino que en la capital del estado opresor. Ehhh, tranquil@s, tod@s sabemos que sobran las razones tanto para no votar como para votar contra alguien, solamente era una reflexión.



salud.

miércoles, 23 de febrero de 2011

ENTREVISTA A JESÚS RODRÍGUEZ MIEMBRO DE LA FEDERACIÓN DE ENSEÑANZA CC.OO CÁDIZ

Déjenme empezar por una previa: ¿por qué cree usted que las direcciones de ambos sindicatos, los denominados sindicatos mayoritarios, han firmado este acuerdo algo forzado?
Algunas voces argumentan pragmáticamente que no podía hacerse otra cosa, que no había fuerzas suficientes para proseguir el combate ahora y que lo importante es conservar el papel institucional de los sindicatos, las condiciones que los hacen viables y algunas mejoras que se han introducido en el acuerdo. Lo otro, aseguran, sería el desierto y el mal peor.

La actual mayoría de CCOO ha utilizado este argumento que no está exento de elementos reales pero que obvia una parte del análisis, que es su responsabilidad en la relación de fuerzas. Tampoco hay que desmerecer la presión de la dirección de UGT para desmovilizar. La huelga general del 29S fue un éxito en relación a las expectativas y a las fuerzas sociales, políticas y sindicales en las que se desarrolló. Pero este éxito no ha sido suficiente. Las direcciones sindicales no articularon ningún plan de continuidad y dejaron el terreno abonado para que gobierno y patronal retomaran la ofensiva contra los derechos sociales. Movilizaciones de un solo día no sirven en estos momentos para acumular fuerzas. Hay una ausencia de expectativas de cambio en el imaginario de la clase trabajadora y se tenía que haber tomado el acervo militante conseguido en el 29S como el inicio de una acumulación paciente pero con una legitimidad recuperada. El problema de fondo que la dirección del sindicato no quiere reconocer es que la concertación ha desaparecido de un plumazo, ya que ni gobierno ni patronal se van a sentar para negociar nada que no sea profundizar en los ataques, y la mayoría de CCOO no tiene recambio para esa estrategia, que es la suya. Pusieron todos los huevos en la cesta de una negociación que no llevaba a ninguna parte.

Al plantear la dicotomía entre huelga general o pacto han anulado la posibilidad de debate sobre cómo otras movilizaciones intermedias, partiendo de los sectores más combativos del sindicato, podrían haber llevado a una acumulación de fuerzas en el medio plazo, manteniendo la legitimidad y educando a los trabajadores en la profundidad y complejidad de la crisis y las tareas de resistencias de este periodo.

¿Cuáles son entonces las razones de su disconformidad y de los sectores críticos del sindicato?
Ahora el acuerdo lo que genera es lo contrario: desafección, desmoralización y desmovilización. Éste es el elemento central de nuestro desacuerdo, que hemos desarmado la respuesta social ante próximos ataques. Garantizar la paz social en medio de esta crisis es un suicidio sindical y social porque la contraparte (gobierno, patronal, oposición de derechas e instituciones internacionales) no la va a garantizar.

Señalan también ustedes en su comunicado que no debemos olvidar que la derecha no la conforman “solo aquellos partidos políticos que así se pronuncian, también lo son, aquellos que se pronuncian de izquierdas y se someten al poder económico y abanderan políticas neoliberales”. ¿En quiénes están pensando?
Estamos pensando fundamentalmente en el papel jugado por el Partido Socialista. En un año el gobierno de Zapatero va a llevar un ajuste duro (reforma fiscal, laboral, tijeretazo y reforma de pensiones) que va a suponer el surgimiento de unas nuevas reglas de juego entre las clases sociales de aquí a las próximas décadas, a favor claramente de las clases privilegiadas. Lo hemos planteado en el debate dentro de CCOO: el gobierno de ZP ha gobernado contra su base social, allanando el terreno a la llegada del PP. No sólo ha desmoralizado a su electorado sino que ha legitimado el discurso ideológico de la derecha en materia económica y social; y ha tratado de desarticular la respuesta social. El PP llegará con todo a favor para profundizar en el ajuste y no entendemos porque las direcciones sindicales se niegan a reconocer esto y a seguir otorgando crédito al PSOE. De hecho, lo único que puede cambiar la correlación de fuerzas es organizar las resistencias sociales independientemente de quien esté en el gobierno. Desde ahí podrá surgir una alternativa por la izquierda, desde la desmovilización sólo tendremos derecha para muchos años.


¿En qué consiste la campaña “No en mi nombre? ¿Quiénes la promueven?
El principal enemigo que tenemos en este momento es el discurso de que no hay nada que hacer. Que no hay alternativa. Ese discurso es el principal arma de la derecha y la patronal. Que ante estos ataques la dirección de CCOO firme un retroceso en derechos y desmovilice, ayuda a la desmoralización y a la desafección sindical y política. Hemos iniciado esta campaña dirigiéndonos a los afiliados pero también al conjunto de la clase y de la ciudadanía para decir que ese pacto no se puede hacer en nombre del pueblo de izquierdas que sufre esta crisis y que se movilizó el 29S. No pueden apropiarse de las esperanzas depositadas en el 29S para firmar este acuerdo. La campaña la iniciamos un grupo de compañeros del sindicato, que también lo somos de Izquierda Anticapitalista, pero desde el primer día hemos sido sobrepasados en pluralidad política e ideológica, lo que cual no es sólo lógico sino positivo para cualquier iniciativa que aspire a ser representativa de las esperanzas de millones de trabajadores.


¿Están recogiendo firmas entre los afiliado de CC.OO? ¿Con qué objetivo? ¿Creen que la dirección del sindicato les va a hacer caso, que va romper el acuerdo que ya ha firmado?
en este momento no tengo ninguna confianza en una rectificación de la dirección. No sólo han firmado el acuerdo sino que ahora se están dedicando a explicar sus “bondades” entre la afiliación. La dirección se ha plegado y cohesionado ante el acuerdo a la espera de lo que ellos dicen ”un mejor momento”. Su lectura de la situación es muy derrotista pero su comportamiento, además, agrava el problema. Nuestro objetivo es otro, tal y como dije arriba, dar a entender a miles de trabajadores y de afiliados de CCOO que hay mucha otra gente dispuesta a alimentar las brasas del 29S y a acumular fuerzas para retomar la senda de un sindicalismo combativo. No sabemos todavía qué recorrido puede tener la iniciativa pero lo ideal sería que se aprovechara para que la gente se conozca y comparta las ganas y las experiencias de movilizar. La iniciativa debe tener vida propia y en algún momento organizarse desde abajo sin que los promotores la controlemos. No podemos aspirar a recoger las ansias de regeneración democrática y participativa en el seno de CCOO con iniciativas que no aspiren a organizarse desde la participación directa de todos y todas. Si hay gente suficiente para ensayar habrá que hacerlo. La iniciativa ha sido recogida muy bien por mucha gente dentro del sindicato, lo que refleja que hay una tradición de lucha dentro de CCOO que no se ha perdido, sino que está dispersa, a pesar de años de concertación y paz social.


Permítame hacerle algunas preguntas sobre el tema de las pensiones que le rogaría contestara brevemente: ¿es insostenible el sistema público de pensiones actual?
Las políticas que facilitan el despido, la disminución de los salarios y que reducen la presión fiscal a las clases privilegiadas ponen en peligro cualquier sistema de reparto a largo plazo. No es un problema de gastos sino de analizar los ingresos y el reparto de la evolución de la productividad. Por otro lado tengo que decirte que aunque desde 1996 el discurso de la derecha mediática ha intentado poner en cuestión la viabilidad de las pensiones públicas, lo cierto es que a día de hoy la realidad muestra la debilidad de ese discurso. ¿por qué nadie se pregunta sobre la delicada situación, si no bancarrota, en la que se encuentran muchos fondos de pensiones privados a nivel mundial? Si se hicieran esa pregunta veríamos por qué necesitan reducir nuestras pensiones públicas para ver si se puede desviar ahorro para unos fondos de pensiones privados que necesitan una inyección fuerte de dinero.

¿En cuánto calculan ustedes que va a disminuir el importe destinado a las pensiones públicas?
Como señala el profesor Antonio Antón, un 20% de media, que era el objetivo del gobierno. Algunos economistas lo vienen señalando y podemos decir que es una forma muy objetiva para medir el acuerdo. El gobierno no se ha movido, nosotros sí.

El acuerdo ha tenido un cierto tinte corporativista. Los sectores que peor saldrán parados son los más vulnerables y , que de hecho, no están afiliados al sindicato. Esta fractura entre la clase trabajadora, y en especial con la juventud-muy sacrificada en el acuerdo- va a pasar factura al sindicalismo si no recuperamos el pulso movilizador.

¿España, como país, es una singularidad en este ámbito?
No lo creo. Ya hemos visto la lucha desarrollada en otoño en Francia. Los fondos de pensiones privados en Holanda e Inglaterra están en una situación muy deprimida, y además estamos en un contexto-como el inglés o el irlandés-de recortes de gasto público. Las pensiones están en el punto de mira del capital financiero.

¿Qué fuerzas han presionado al gobierno PSOE para que tomara medidas de este calado?
En primer lugar la Unión Europea. Salgado se ha comprometido ante el ECOFIN antes que ante los trabajadores y trabajadoras. La UE está rediseñando las reglas de juego entre las clases aprovechando la crisis. En segundo lugar hay que recordar la reunión de Zapatero con las empresas más influyentes del país. El panorama está muy claro.

¿Cree que puede haber cambios positivos en el trámite parlamentario de la reforma?
No espero nada del actual parlamento. Hay que romper el cuadro político de este país pero eso no va a pasar sin un proceso de movilizaciones sostenido en el tiempo que modifique la conciencia y la organización de cientos de miles de personas.

¿La reforma puede empeorar en sucesivas revisiones?
Hemos dado una señal de debilidad enorme con este pacto. Y además hemos renunciado a nuestra única arma: la movilización. Con esta orientación sindical el capital no tiene por qué renunciar a seguir atacando derechos.

¿Por qué creen ustedes que la sociedad se mantiene “pasiva, sumisa y temerosa” como ustedes afirman?
Creo que durante la entrevista he intentado responder a esto de forma más o menos explícita. En el imaginario colectivo existe la idea de que no hay alternativa. Necesitamos victorias, aunque sean pequeñas. La unidad sindical, social y política en la pelea es necesaria para obtener dichas victorias. Por ello si es nefasto haber transformado la victoria moral del 29S en la derrota representada por este pacto; también lo son las actitudes sectarias que imposibilitan que existan vasos comunicantes entre afiliados de todos los sindicatos de clase. También creo que hay que analizar los efectos ideológicos del modelo basado en el ladrillo. Había una idea que tomó fuerza y era que lo público (incluido el patrimonio natural) debía ponerse al servicio del interés privado. Desde el sindicalismo no se combatió esto con energía y no se tuvo una orientación de convergencia con el movimiento ecologista que, casi en solitario, mantuvo la coherencia en esa lucha ideológica que se ha mostrado necesaria.

¿Dígame algunas cosas que podrían hacer, que podríamos hacer, las gentes trabajadoras para frenar o, cuanto menos, torcer ligeramente la situación?
Es el momento de movilizarse, de agruparse, de recuperar la confianza en el compañerismo, en la pelea, en la dignidad. No nos vamos a quedar igual sin nos quedamos impasibles. Iremos a peor. Esto empieza a entenderse. No hay que despreciar el trabajo molecular, por ejemplo, los convenios colectivos. El sindicalismo sigue siendo un lugar donde empezar por ese trabajo de base, desde abajo, partiendo de la defensa de los derechos más inmediatos.


¿Con la derecha-derecha puede ser peor en su opinión?
habrá que ver si las direcciones sindicales se movilizan más entonces pero en principio la derecha tiene el terreno muy allanado.

Ustedes afirman que el gasto en pensiones es 3 puntos inferior a la media de la UE y que lo seguirá siendo al menos hasta el 2030, momento en el que aún estaremos un punto por debajo ¿Es así? ¿Sus datos están contrastados?
Nuestras proyecciones están basadas en estudios de numerosos economistas y sociólogos. Las cuentas no son difíciles de hacer. Lo que pase de aquí al 2030 será otra cosa


La financiación de las pensiones ¿tiene que ser siempre financiada necesariamente con cuotas sobre los salarios?
¿Por qué? ¿Por qué renunciar a que existan impuestos que graven las rentas más altas para financiar las pensiones públicas? Hay que apostar por fortalecer las pensiones de los trabajadores con instrumentos fiscales redistributivos. Es una forma de recuperar un componente importante del salario, el diferido, en un momento donde la participación salarial en el PIB retrocede. Los presupuestos generales del estado debieran constituirse como un mecanismo redistributivo y no permanecer al margen de la financiación de las pensiones públicas

¿Qué significa que toda la filosofía y el objetivo del acuerdo inciden en el gasto, como ustedes afirman, “pero no existen medidas claras y computables sobre los ingresos, haciendo fuerza en la “contributividad” y la “sostenibilidad” del sistema en lugar de en la solidaridad?
Las políticas neoliberales que atacan a los salarios o disminuyen la presión fiscal sobre el capital, son injustas y ponen en peligro el maltrecho estado del bienestar. Se trata de ver cómo mejoramos los ingresos públicos para financiar las prioridades sociales. No podemos disminuir la presión fiscal sobre las rentas altas y no combatir el fraude fiscal y al mismo tiempo decir que no podemos mantener el gasto social. ¿Sólo podemos ajustar el gasto? ¿o podemos también tener la ambición de aumentar los ingresos? Además tal y como viene señalando Vicenc Navarro un aumento de la productividad acorde con el de la media de las últimas décadas podría ser aprovechado en beneficio de todos y no de una minoría.

Reforzar la idea de la contributividad es renunciar a la de redistribución y equidad. Por desgracia en el seno de CCOO el punto débil de sus reflexiones vienen siendo las pensiones, con un enfoque muy influido por las ideas-fuerzas del socialiberalismo.

La prensa del martes día 15 de febrero, ha recordado Miguel Romero, recogía unas declaraciones del secretario de Estado Octavio Granados: “Vamos a poner barata la mercancía de la contratación”. Hablaba de uno de los acuerdos del llamado pacto social “para estimular la creación de empleo”: la exención total o parcial de las cuotas empresariales por nuevas contrataciones de jóvenes y parados de larga duración mayores de 45 años. La decisión, según cálculos, va a costar unos 235 millones de euros a la caja pública pensiones. ¿Qué le parece este enfoque tan original del secretario de Estado... de la Seguridad Social?
Nada original. Llevamos haciendo esto desde hace años. Hay un ataque al salario directo, indirecto y diferido. A pesar de ello uno no deja de asombrarse del nivel de cinismo que manejan la patronal y el gobierno del PSOE. El PP se frota las manos, claro.

Jesús Rodríguez González es miembro de la Federación de Enseñanza de CCOO en Cádiz